Pulverizaciones Agrícolas eficientes, seguras y respetuosas de las BPA

Pulverizaciones Agrícolas eficientes, seguras y respetuosas de las BPA

Autores: Ing. Agr. Diego Oliva (Ministerio de Agroindustria Bs. As.)
Ing. Agr. Fernando Langoni (Coordinador Técnico Externo CASAFE. Ministerio de Agroindustria Bs. As.)

    La aplicación agrícola extensiva es una actividad que durante los últimos años ha sufrido de enormes avances en su desarrollo tecnológico, desde los años 70 en los que la protección de cultivos se realizaba con un conocimiento bastante limitado con equipamientos de escaso ancho de labor, con circuitos hidráulicos parcialmente eficientes, con sistemas formadores de gotas (pastillas) que consistían un disco de bronce alveolado, hasta la actualidad en donde sabemos con perfecta claridad el tipo de tratamiento a realizar, el tipo de gota a producir y demás factores que hacen a una tecnológica de protección agrícola muy eficiente.

    En ese contexto surge la necesidad de hacer una recopilación de toda la información disponible en la actualidad de manera tal que los principales actores de este sistema de protección, aplicadores, productores y profesionales tengan la posibilidad de realizar sus operaciones de una manera más eficiente, segura y respetuosa de las buenas prácticas agrícolas.

    La aplicación agrícola extensiva, tanto en su forma aérea como terrestre, es una actividad estratégica para la producción primaria de alimentos, por ello debe ser protegida y promovida tanto por parte de entes públicos como privados.

    Además, es de vital importancia comprender que la aplicación de fitosanitarios debe ser considerada como la conclusión de un proceso de construcción intelectual y critica hecha por un profesional del sector.

    A saber, la aplicación de fitosanitarios debe comenzar con un correcto monitoreo del lote a tratar, un correcto diagnóstico de la problemática a resolver, una adecuada elección del ingrediente activo, una correcta elección de la dosis y el momento oportuno de aplicación (ventana óptima de aplicación), todo este desarrollo intelectual debe estar necesariamente acompañado de una adecuada calibración y puesta a punto del equipo de aplicación (elección adecuada de la pastilla de acuerdo al tipo de gota deseada, configuración y altura del botalón, distancia entre pastillas, velocidad de avance, presión adecuada de trabajo, caudal de aplicación) ya que esta operación puede terminar poniendo en riesgo la base de conocimientos precedentes por haberse realizado sin los conocimientos mínimos necesarios en tecnología de aplicación, atentando contra la eficiencia general de todo el proceso.

    Los pilares de las Aplicaciones Agrícolas

    Podríamos decir que las Buenas Prácticas de Aplicación se sostienen sobre tres pilares fundamentales, ellos son el ambiental, el social y el económico.

    En primer lugar, las aplicaciones aéreas y terrestres son la base fundamental del trabajo agrícola per sé, deben ser realizadas por aplicadores debidamente capacitados y siempre bajo la recomendación de un profesional agrónomo que lee e interpreta las etiquetas de los productos fitosanitarios y confecciona la respectiva receta agronómica.

    Dicha capacitación conlleva a perfeccionar y profesionalizar esta actividad cuidando el ambiente y a quienes en él trabajan, con productos fitosanitarios cada vez más amigables, con la mejor calidad de aplicación posible y con el respeto que nos merecen en su manipulación, y aquí hablamos de los equipos de Protección Personal adecuados a usar por parte del operario.

    Todo esto nos llevará al cuidado de la producción, haciendo eficaz y eficientemente las labores de aplicación, con el producto adecuado y debidamente protegido, monitoreado profesionalmente haciendo uso del Manejo Integrado de Plagas, para maximizar beneficios ambientales, económicos y de la comunidad toda.

    El último paso de este proceso debe ser el lavado y disposición final de los envases vacíos de fitosanitarios, que nos permitirá ordenar, recuperar y reciclar; con el debido cuidado.

    Haciendo un culto de las Buenas Prácticas de Aplicación cumplimos con la sociedad, el ambiente y la producción; así podremos mostrar al mundo que somos una comunidad “agroresponsable”.